Con una carta pública, intelectuales piden la destitución del director de la Casa Argentina en París


Son 1096 firmas las que piden la destitución del director de la Casa Argentina en París, el abogado Santiago Muzio , “una auditoria y una investigación sobre las reformas edilicias” en marcha , que no cuentan con la autorización de la Cité Universitaria . Allí se encuentra el edificio donde vivían 75 estudiantes argentinos , hasta que el director los redujo a 30.
Supuestamente porque participaron en el día de la memoria, el feriado oficial del 24 de marzo de 1976, cuando Argentina recuerda al brutal golpe de estado militar.
Musio hizo desaparecer la placa que recordaba a los desaparecidos en la entrada de la casa que donó el millonario Otto Bemberg en el 1918. La lista de los despedidos de la Casa Argentina coincide con los que denunciaron esa actitud públicamente.
La lista de las firmas
Académicos argentinos y franceses, investigadores, escritores, pintores, músicos, políticos de todos los partidos, intelectuales franceses, ex directores de la Casa Argentina, ex residentes, músicos, profesores universitarios que viven en Francia y en medio mundo firmaron esta carta, que en dos días consiguió cruzar oceános y sumar adhesiones.Su texto se conocerá completamente el lunes.
Allí están los científicos e investigadores Alberto Kornblihtt, Jorge Geffner, Graciela Villanueva, Dora Barrancos, Máximo Dickmann, Andrea Giunta y Ricardo Ibarlucía. A ellos se sumaron el director de la carrera de comunicación y ex estudiante en Francia, dr Daniel Lutzky, los escritores Alicia Dujovne Ortiz, Claudia Piñeiro, Josefina Delgado, Laura Alcoba, Ángela Pradelli, Enzo Maqueira, Miguel Ángel Federik, Oche Califa. Los músicos Minino Garay,y Eduardo Makaroff de Gotan Project, el psicoanalista Horacio Amigorena. El ex ministro de economía radical y ex diputado , Jesús Rodriguez, el ex diputado Marcelo Stubrin y la diputada Cecilia Moreau y su hermana Manuela, entre tantos otros, sin divisiones políticas.
Entre los franceses están Máximo Dickman, director de Investigación Emérito del CNRS de Francia, Olivier Marre, investigador INDSERM del Instituto de la Visión de Paris, ,Denis Merklen, profesor de sociología de IHEAL Universite Sorbonne Nouvelle, Paola Bachetta, profesora de la universidad de California en Berkeley y Jean Baptiste Thomas, maestro de conferencia de la Ecole Polytechnique, entre muchos otros.
La física Norma Sánchez, el acádemico Jose Eduardo Wesfreid, la ex desaparecida e investigadora médica Elena Alfaro, todos los ex directores de la Casa argentina y muchos de sus residentes, el prestigioso arquitecto franco argentino Pablo Katz se sumaron. Pero se esperan firmas más importantes tanto argentinas como francesas.
La carta a Petovello
En la larga carta dirigida a la ministra de Capital Humano Sandra Pettovello, que es la jefa máxima de esa institución, al secretario de educación, Carlos Torrendell, de quien depende formalmente la casa y sus designaciones, y el embajador de la República Argentina en Francia, Ian Sielecki, todos expresan su preocupación por la situación “institucional, administrativa, edilicia, comunitaria y diplomática” de la Casa Argentina. Reclaman la “intervención urgente”, la realización de una auditoría integral sobre la gestión actual y la renuncia de Muzio o su remoción.
“La Casa Argentina cumple una función estratégica para el Estado argentino -se informa-. Su misión histórica consiste en alojar a estudiantes, artistas, investigadores, investigadoras y deportistas argentinos en París, favoreciendo su perfeccionamiento académico, científico, artístico y profesional, así como la construcción de vínculos internacionales con Francia y con personas provenientes de otros países que residen en las distintas casas de la Cité Internationale Universitaire de Paris. El Estado argentino sostiene esta institución con la expectativa de que la formación de sus ciudadanos en un entorno internacional de excelencia, así como las redes construidas durante esa experiencia, puedan retribuir en el futuro al desarrollo académico, científico, cultural y social de nuestro país” escribieron.
En la carta, atribuyen al director que utilizaría la residencia como “cuartel de la ultraderecha europea”, por sus vinculos con la politica integrista Marion Marechal Le Pen, de quien es su abogado. Denuncian “reformas edilicias opacas y presuntamente irregulares, falta de claridad en el uso de fondos, reducción drástica de plazas disponibles para residentes, deterioro de las relaciones institucionales con la Cité Internationale Universitaire de Paris y con otras casas nacionales, debilitamiento de la agenda cultural, retiro de placas conmemorativas vinculadas a las víctimas de la última dictadura militar, manejo arbitrario y políticamente sesgado de las plazas de alojamiento, así como episodios de hostigamiento, discriminación e inseguridad dentro de la Casa”.Ha habido robos bajo las nuevas autoridades de dinero y computadoras.
Los firmantes solicitan que se “auditen y controlen de manera urgente los gastos realizados en distintas tareas de refacción y mantenimiento que, según observamos, parecen erráticas, deficientemente planificadas y potencialmente perjudiciales para el estado edilicio futuro de la residencia”. Asimismo, denuncian “una gestión arbitraria, ineficiente y políticamente sesgada de una institución pública argentina en el exterior, cuyo funcionamiento debería estar guiado por criterios de transparencia, pluralismo, responsabilidad administrativa, integración internacional y respeto por los derechos de sus residentes”.
Una casa en destrucción
La Casa Argentina tiene una entrada con aspecto de gran estancia argentina y se divide en dos edificios, uno destinado al alojamiento de los estudiantes , que aplican para llegar en la secretaria de educación en Argentina y otro para el director, esta vez con su amplia familia. Desde que Muzio llegó , pasó a ocupar habitaciones que antes ocupaban estudiantes y que ahora están en “refacción” permanente.
Musio recibió a cada uno de los despedidos, tras mandarle un mail, y les dijo que deberían abandonar la casa el 30 de junio, cuando terminan las clases en Francia. El problema es que esos estudiantes de Masters y doctorados deben estudiar al menos dos años más en Francia y el PHD es mucho más años. Siempre pudieron alojarse para los posgrados en la casa. Es la primera vez que se toma tal decisión.
Para despedirlos, el franco argentino Musio, con excelentes relaciones con Javier Milei y con Vox de España , amenazó con crear un orden de mérito, según las calificaciones universitarias , cuando ya habían sido evaluados por el secretario de educación para recibir sus becas y estadías.
Paris es hoy una de las ciudades más caras del mundo y alquilar un estudio o una habitación en la Casa Argentina sigue siendo abordable para los estudiantes argentinos. Nadie creyó en la orden de mérito, que no mostró a nadie. Al despido los estudiantes lo consideraron una arbitrariedad y una persecución ideológica.
Convocarán a Petovello al Congreso
Antes del inicio de la gestión de Muzio, existían proyectos de obra que contaban con un presupuesto asignado por Capital Humano y que habían sido aprobados mediante un procedimiento de licitación pública, como la refacción de los baños del Grand Pavillon y la construcción de una rampa de acceso para personas con discapacidad en la entrada de la Casa, exigida por la Cité Internationale Universitaire de Paris. Esas obras nunca fueron realizadas.
Por eso analizan convocar a la Cámara de Diputados a la ministra de Capital Humano Pettovello y también llamarla a la Comisión de Derechos Humanos.
Cuando la placa por los desaparecidos se esfumó de la Casa Argentina, concurrió a la ceremonia del día de la memoria el ministro de la Institución Superior, Philippe Baptiste como un homenaje y un respeto a la memoria argentina El ordenó que se colocara una placa en la Cité universitaria recordándolo.
Problemas diplomáticos
Las actitudes de Musio han generado serias divisiones con otras Casas de otros países de la Cité y con las autoridades mismas. Ellas se incomodan ante la negativa del director de Argentina de mantener un “abrassage” ( unión) e intercambio de estudiantes con los otros países o firmar la carta de valores de la Cité.
“Lo más preocupante es que, a partir de julio de 2026, Santiago Muzio reducirá la cantidad de residentes de la Casa a aproximadamente 30 personas, número que puede alojarse en apenas dos de los seis pisos disponibles para residencia -agregan-. Esta reducción disminuirá drásticamente los ingresos mensuales de la institución, trasladando una carga mayor al Estado argentino” dice la carta.
Además de la renuncia o remoción de Muzio, se reclama al Gobierno una auditoría administrativa, contable y técnica sobre la gestión actual.
Fuente: www.clarin.com



